En ningún caso, los testimonios de los enfermos deberían considerarse evidencias de lo que nos ocurre a todos en general. Es decir que tú que estas leyendo esto puede que nunca llegues a los extremos máximos a los que yo llegue, pero no te duermas que tú también puede que llegues y no logres salir. La decisión estará siempre de tu mano.
"Yo controlo". Esta es la famosa frase, la frase que tantas y tantas veces hemos repetido hasta la saciedad, yo no me engancharé al alcohol, yo sé de qué va esto, se hasta dónde puedo llegar y cuando puedo parar, a mí nunca me ocurrirá lo que a fulanito o a menganito, a mi jamás esos eran porque no sabían beber, como si hubiera que ir a una escuela para aprender a ser un enfermo alcohólico.
Bueno, pues eso también pensaba yo al principio, ¡aun pensaba algo más!, que verme con una copa de soberano me hacía más hombre, porque por entonces el anuncio lo decía” soberano es cosa de hombres”. Empiezas con unos alternes de unas cervezas, luego ya te juntas con alguien y empiezas a pillar los primeros “calentones”, pero el círculo se va ampliando y todos los fines de semana por el simple hecho de que quieres volver a beber y coger el puntito que te hacia la diversión más agradable, como yo no bebía todos los días ”yo controlaba” así pasaron los siguientes 10 años, pero todo era una mentira esto no se controla, después de 10 años de consumo, al principio esporádicamente y poca cantidad, al final un infierno, enganchado al puto alcohol, ya no era divertido beber era más parecido a un sufrimiento maléfico, con una vida de mierda, sin principios, ni valores y habiendo perdido toda la dignidad como ser humano, terminas queriéndote morir, ¿Por qué no me suicide?, me salvo la vida ser un cobarde, eso es lo que me hace estar ahora escribiendo esto. A día de hoy, después de más de 20 años de abstinencia, puedo decir que se destruyó una vida, una familia, muchas amistades, y mucha salud, pero hay formas de salir, en la Asociación está la otra familia que forme y así volví a recuperar la mía y mi vida como yo la quería vivir, sólo digo una cosa más, cuando se deja de beber alcohol, la vida vale mucho más, las pequeñas cosas se valoran más y tú mismo vales muchísimo más, pero cuesta tanto salir del pozo, por eso me siento un privilegiado ya que somos muy pocos los que logramos salir del infierno........, que nadie se engañe, “Que esto mata, pero no sólo a la persona sino a todo lo que le rodea.".
Fuente : Abattar.
































