Mário Raul de Morais Andrade nació el 9 de Octubre de 1893 en São Paulo. Fue poeta, novelista, ensayista y musicólogo brasileño reconocido mundialmente. Se le ha considerado como uno de los propulsores del Modernismo Brasileño.
Aunque escribió poesía desde su niñez, su primera vocación fue la música, y en 1911 decidió matricularse en el Conservatorio de São Paulo.
Se acercó a la literatura como crítico de arte en revistas y diarios. Fue uno de los principales animadores la Semana de Arte Moderno celebrada en São Paulo en 1922, donde conoció a otros jóvenes de su misma índole y acabaron creando el conocido Grupo de los cinco. Además, se encargó de la dirección del Departamento de Cultura del Municipio de São Paulo y de la cátedra de Historia y Filosofía del Arte en la Universidad del Distrito Federal, en Río de Janeiro.
Durante los años 20, Andrade decidió centrarse en el ámbito musical de su carrera. Viajó por Brasil estudiando su folclore y poco a poco creó una teoría de la música folclórica tanto nacionalista como personal. Esta teoría está recogida en su obra Ensaio sobre a música brasileira (1928). Dicha obra resultó una obra polémica y es considerada hoy «la "biblia" del nacionalismo musical brasileño erudito».
Pubñicó en 1917 Hay una gota de sangre en cada poema pero fue Paulicéia Desvariada (1922) su primera obra modernista.
Mario de Andrade falleció el 25 de febrero de 1945 en su residencia de São Paulo a causa de un infarto de miocardio a los 52 años. Diez años después junto a la publicación en 1955 de sus Poesías completas comenzó la consagración de Andrade como una de las principales personalidades culturales de Brasil. En 1960, la Biblioteca Municipal de São Paulo recibió su nombre como homenaje al escritor.
MI ALMA TIENE PRISA .
Conté mis años y descubrí, que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que viví hasta ahora…
Me siento como aquel niño que ganó un paquete de dulces: los primeros los comió con agrado, pero, cuando percibió que quedaban pocos, comenzó a saborearlos profundamente.
Ya no tengo tiempo para reuniones interminables, donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.
Ya no tengo tiempo para soportar a personas absurdas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.
Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.
No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados.
No tolero a manipuladores y oportunistas.
Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los más capaces, para apropiarse de sus lugares, talentos y logros.
Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos.
Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.
Quiero la esencia, mi alma tiene prisa…
Sin muchos dulces en el paquete…
Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana.
Que sepa reír, de sus errores.
Que no se envanezca, con sus triunfos.
Que no se considere electa, antes de hora.
Que no huya, de sus responsabilidades.
Que defienda, la dignidad humana.
Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.
Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.
Quiero rodearme de gente, que sepa tocar el corazón de las personas…
Gente a quienes los golpes duros de la vida, le enseñaron a crecer con toques suaves en el alma.
Sí… tengo prisa… por vivir con la intensidad que solo la madurez puede dar.
Pretendo no desperdiciar parte alguna de los dulces que me quedan…
Estoy seguro que serán más exquisitos que los que hasta ahora he comido.
Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.
Tenemos dos vidas y, la segunda comienza cuando te das cuenta que sólo tienes una.
Autor : Mario de Andrade.