Este sábado 14 de marzo, se celebrara una misa funeral, a las 11.00 horas, en la Iglesia Parroquial, en memoria de Don Joaquin Santiago Lasala Pina, que falleció en Zaragoza, el pasado 8 de marzo.
Este sábado 14 de marzo, se celebrara una misa funeral, a las 11.00 horas, en la Iglesia Parroquial, en memoria de Don Joaquin Santiago Lasala Pina, que falleció en Zaragoza, el pasado 8 de marzo.
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Este Domingo de Ramos se cumplirán cincuenta años de la primera de las nueve victorias de nuestra Cofradía en el ‘Gran Concurso de Tambores y Bombos de Híjar’, lo que supuso todo un acontecimiento, porque era la primera vez que el primer premio del prestigioso certamen salía de la localidad bajoaragonesa, una de las cunas del tambor y el bombo.
Este primer triunfo tuvo lugar en la Plaza Mayor de la villa de Híjar la mañana del 11 de abril de 1976, en la undécima edición del concurso, cuyo espíritu, en palabras de los organizadores, detallaba así el diario turolense ‘Lucha’: “Un concurso de participación, competencia y mérito. Rivalidad, jamás. Quien no lo comprenda así no está en la razón y el porqué de la creación y mantenimiento de estos concursos que quieren perfeccionar y aumentar la representación de la Semana Santa aragonesa, auténticamente vivida con sus santos tambores”.
Desde 1966 un grupo de la sección de tambores de la Cofradía había acudido ininterrumpidamente con sus tambores y timbales a Híjar, los dos primeros años fuera de concurso, con clasificaciones diversas, aunque rozando la campanada en hasta cuatro ediciones. A saber: terceros en 1968, segundos en 1969 y 1970, cuartos en 1971 –ya con bombos en lugar de timbales–, segundos en 1972, quintos en 1973, segundos en 1974 y quintos en 1975.
Por fin, 1976 fue el año que marcó un punto de inflexión en el ‘Gran Concurso de Tambores y Bombos de Híjar’ e inauguró una serie de nueve victorias de nuestra Cofradía. Apuntar también que en las 58 ediciones del certamen hijarano únicamente nuestra Cofradía, la del Cristo del Calvario de Almazora (quien ha vencido en ocho ocasiones), la de Jesús Nazareno de Fuentes de Ebro y la del Señor Atado a la Columna, de Zaragoza, ésta con un triunfo en 1982, han conseguido que el primer premio saliera de la provincia de Teruel.
El grupo de concurso de nuestra Cofradía que venció por primera vez, integrado por los entonces correspondientes 14 miembros, estaba capitaneado por el jefe de tambores Fernando Gómez Barea, secundado por otros nueve tambores (José Lorenzo Gil Abad, Rodolfo Torrubiano París, José María Angulo Sainz de Varanda, Luis Francisco Peña Boned, Ángel Moreno López, José María Calavia Alconchel, Ángel Estrada Diarte, Antonio Valls Grau y Juan Arteaga Callejero) y cuatro bombos (Javier Rodríguez Catalán, Luis Ángel Beltrán López, Alfonso Moreno López y Jesús Franco Griso).
Y la marcha que nos permitió obtener la mejor puntuación del jurado fue una mezcla de partes de toques emblemáticos de la Cofradía, como ‘El Alemán’, ‘La Jota’ y ‘El Cojo’.
Ésta fue la histórica clasificación:
1º. Cofradía de las Siete Palabras y de San Juan Evangelista, 33 puntos.
2º. Cuadrilla de Clemente Espinosa, de Híjar. 32 puntos.
3º. Cofradía de Jesús Camino del Calvario, de Zaragoza, 32 puntos.
4º. Cuadrilla de Francisco Arbiol, de Híjar, 30 puntos.
5º y 6º. Cuadrilla de Manuel Burillo, de Híjar, y Cuadrilla de Joaquín Lasala, de Híjar, 28 puntos.
7º. Cofradía del Descendimiento de la Cruz y Lágrimas de Nuestra Señora, de Zaragoza, 23 puntos.
Fernando Gómez Barea fue el encargado de recibir en la tribuna presidencial de la plaza Mayor el ansiado trofeo de primer clasificado, junto a 2.000 pesetas y una botella de coñac 501.
Cincuenta años después de ese primer triunfo en Híjar, Pepe Angulo (con 54 procesiones de las Siete Palabras consecutivas), Javier Rodríguez (con 57) y los hermanos Ángel y Alfonso Moreno (éste con 51) todavía continúan activos en nuestra sección de instrumentos, una circunstancia única en la Semana Santa de Zaragoza.
Nuestra Cofradía vencería en el Concurso Nacional hasta en ocho ediciones más, en los años 1977, 1979, 1988, 1989, 1992, 1998, 2000 y 2001.
Pedro Luis Ferrer
A la edad de 77 años falleció en Zaragoza, Don Joaquin Santiago Lasala Pina, " El Joaquinico ". Desde aqui le damos nuestro más sentido pésame a su hermano, sobrinos y demás familia.
El finado se encuentra en la sala 3 del cementerio de Torrero en Zaragoza.
Abajo les dejamos con unas fotografias de diferentes etapas de los Rosarieros/as de Hijar.
La tradición de los rosarieros o despertadores en Híjar está muy arraigada y es de gran antigüedad. Aunque su origen pudo ser anterior, la fecha documentada más antigua es la del nombramiento del prior de la cofradía del Rosario en el año 1733, realizado a cargo del prior de los dominicos en Aragón en favor del licenciado Antonio Valero de Liria. Desde entonces,la cofradía no ha cesado en su actividad, perpetuándose en el tiempo para honra de los cofrades y orgullo de los hijaranos. Tres siglos cargados de historia, de tradición y de vicisitudes. Tres siglos a lo largo de los cuales se han producido diferentes acontecimientos que han marcado el devenir de la cofradía. Tres siglos condensados en el siguiente párrafo.
En el año 1776 se redactan las Ordinaciones de la Hermandad y Cofradía del Santísimo Rosario de María Santísima de la Iglesia Parroquial de la Muy Noble y Leal Villa de Ixar.
A lo largo del siglo XIX sobrevivieron a las desamortizaciones, a las contiendas bélicas y a las vicisitudes de la pobreza que asolaba la región.
En el siglo XX, la cofradía fue capaz de redactar el Coplero de la Aurora de Híjar, impreso en Híjar en marzo de 1935 y reimpreso en 1995. De este modo quedaba para la posteridad, negro sobre blanco, dos siglos de tradición oral; las letras de todos los cánticos, que de viva voz habían recibido de sus antepasados.
Ya en el siglo XXI, en otro gran esfuerzo por parte de los cofrades, se recogieron todos los cánticos y sus músicas en un disco-libro titulado Los rosarieros despertadores de Híjar. Con este gesto, las letras y las músicas que los rosarieros aprendieron de boca a oído de sus antecesores, perpetúan la tradición y permitirán disfrutar de ellas a cuantos tengan a bien escuchar sus coplas.
Juan Ramón Jiménez Mantecón. (Moguer, Huelva, 23 de diciembre de 1881 – San Juan, Puerto Rico, 29 de mayo de 1958). Poeta español y premio Nobel de Literatura.
Estudia en la Universidad de Sevilla, pero abandona Derecho y Pintura para dedicarse a la literatura influenciado por Rubén Darío y los simbolistas franceses. Tiene varias crisis de neurosis depresiva y permanece ingresado en Francia y en Madrid; en esta ciudad se instala definitivamente. Realiza viajes a Francia y a Estados Unidos, donde se casa en 1916 con Zenobia Camprubí. En 1936, al estallar la Guerra Civil española, se exilia a Estados Unidos, Cuba y Puerto Rico. En este último país recibe la noticia de la concesión del Premio Nobel de Literatura en 1956.
La crítica suele dividir su trayectoria poética en tres etapas:
Etapa sensitiva (1898-1915): marcada por la influencia de Bécquer, el Simbolismo y el Modernismo. En ella predominan las descripciones del paisaje, los sentimientos vagos, la melancolía, la música y el color, los recuerdos y ensueños amorosos. Se trata de una poesía emotiva y sentimental donde se trasluce la sensibilidad del poeta a través del perfeccionismo de la estructura formal.
Etapa intelectual (1916-1936): descubrimiento del mar como motivo trascendente. El mar simboliza la vida, la soledad, el gozo, el eterno tiempo presente. Se inicia, asimismo, una evolución espiritual que lo lleva a buscar la trascendencia. En su deseo de salvarse ante la muerte se esfuerza por alcanzar la eternidad a través de la belleza y la depuración poética.
Etapa verdadera (1937-1958): todo lo escrito durante su exilio americano.
La obra poética de Juan Ramón Jiménez es muy numerosa, con libros que, a lo largo de su vida y en un afán constante de superación, repudia o de los que salva algún poema, casi siempre retocado en sus sucesivas selecciones.
La biblioteca del Instituto Cervantes de Nueva Delhi lleva el nombre de Zenobia-Juan Ramón Jiménez.
El 15 de diciembre de 2021, el Instituto Cervantes, en colaboración con la Fundación Zenobia y Juan Ramón Jiménez de Huelva, acogio el legado in memoriam de Juan Ramón Jiménez, poeta onubense y premio Nobel de Literatura.
Representantes de la Fundación Zenobia y Juan Ramón Jiménez dejarán en la Caja de las Letras dos primeras ediciones de las obras del autor Belleza (1917-1923) y Poesía (1917-1923) y algunos ejemplares de las revistas Sí, Política poética, Unidad, Índice y Presente, en las que actuó como editor.
EL OTOÑADO.
Estoy completo de naturaleza,
en plena tarde de áurea madurez,
alto viento en lo verde traspasado.