A NUESTRA PATRONA LA VIRGEN DEL CARMEN
Cuando el día ya clarea,
de mañanica, temprano,
el aire huele a tomillo,
la senda sabe a Rosario.
Y un surco de Avemarías
en su paso, van dejando,
como oraciones del alma,
los rosarieros, cantando.
Hacia la ermita, tan nuestra,
orgullosos caminamos.
Abuelos, padres e hijos,
desde siempre, desde antaño,
para honrar a la Patrona
y besar su Escapulario.
Y sembrarán los mantones
las flores de sus bordados
adornando el recorrido,
tan precioso, y tan andado.
Sobre cada canastillo
la torta, será un regalo,
que quedará bendecida
sobre tan bello escenario.
Y nuestras reinas y damas,
como plantel, hecho ramo,
colocarán, en la Ofrenda
su pueblo, representado.
¡Bendita sea mi gente
y bendito su legado!
Cuando la noche se acerque,
vuelve a la senda el Rosario
en volcán de Ave Marías
el cabezo iluminando.
Irán, en sus luces, Madre,
del farolico colgados,
el corazón de los nuestros
desde el cielo, contemplando.
Hoy deja la fiesta grande,
en Híjar, todo grabado
de emociones y alegrías
que nos llueven, de año en año.
Y por eso te pedimos
tu protección y tu amparo:
¡Sea tu manto Señora
de nuestra vida, milagro,
y bendiga cada día
el corazón hijarano!
¡Viva la Virgen del Carmen!
Autora : Teresa Rubira.





















