sábado, 25 de julio de 2026

LOS SABADOS POESIA : Enemigo intimo. Autor: Antonio Gala.

 


Antonio Gala nació el 2 de octubre de 1930 en Ciudad Real (España) y es un escritor español aficionado a las Ciencias Políticas y la Filosofía. Comenzó a escribir de muy joven, influenciado por las lecturas de San Juan de la Cruz, Rainer Maria Rilke y Garcilaso, entre muchos otros autores.Pese a haber estudiado abogacía, nunca quiso ejercer esa profesión. En su juventud, abandonó su casa para lanzarse a una vida bohemia de viajero; durante este período vivió en Portugal, Italia y otros países europeos, y publicó algunas poesías y textos filosóficos en diversos periódicos hispanos.En lo que respecta a la narrativa, publicó su primera novela recién en el año 1990; la misma llevó el nombre de "El manuscrito carmesí" y ha tenido un considerable éxito. Ese mismo año fue ganadora del Premio Planeta de Novela.

La obra de Gala es conocida por su excelente uso de los recursos y por mostrar páginas impregnadas de imágenes directas; además puede verse a través de ellas el sentido crítico que el autor tiene de la sociedad. En más de una ocasión ha criticado a personajes de la actualidad y por ello se ha ganado muchos enemigos.  Falleció en Madrid a los 92 años el año 2023.



ENEMIGO  INTIMO .

Hay tardes en que todo
huele a enebro quemado
y a tierra prometida.
Tardes en que está cerca el mar y se oye
la voz que dice: "Ven".
Pero algo nos retiene todavía
junto a los otros: el amor, el verbo
transitivo, con su pequeña garra
de lobezno o su esperanza apenas.
No ha llegado el momento. La partida
no puede improvisarse, porque sólo
al final de una savia prolongada,
de una pausada sangre,
brota la espiga desde
la simiente enterrada.

En esas largas
tardes en que se toca casi el mar
y su música, un poco
más y nos bastaría
cerrar los ojos para morir. Viene
de abajo la llamada, del lugar
donde se desmorona la apariencia
del fruto y sólo queda su dulzor.
Pero hemos de aguardar
un tiempo aún: más labios, más caricias,
el amor otra vez, la misma, porque
la vida y el amor transcurren juntos
o son quizá una sola
enfermedad mortal.

Hay tardes de domingo en que se sabe
que algo está consumándose entre el cálido
alborozo del mundo,
y en las que recostar sobre la hierba
la cabeza no es más que un tibio ensayo
de la muerte. Y está
bien todo entonces, y se ordena todo,
y una firme alegría nos inunda
de abril seguro. Vuelven
las estrellas el rostro hacia nosotros
para la despedida.
Dispone un hueco exacto
la tierra. Se percibe
el pulso azul del mar. "Esto era aquello".
Con esmero el olvido ha principiado
su menuda tarea...

Y de repente
busca una boca nuestra boca, y unas
manos oprimen nuestras manos y hay
una amorosa voz
que nos dice: "Despierta.
Estoy yo aquí. Levántate". Y vivimos.

Autor :  Antonio Gala. 


 

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