jueves, 25 de mayo de 2017

APELLIDOS DE HIJAR : AGUADO.


Aguado. Linaje de origen castellano. Descendiente del caballero castellano Fortín Sáez, que reinando Fernando III "el Santo", peleó contra un moro llamado Hamet Celin, logrando darle muerte. 

Al retirarse del campo de batalla y verle el Soberano llegar empapado en sangre, agua y barro exclamó: "!Fortín, como venís!", contestando el caballero: "Victorioso, Señor, y aguado". Quedándole desde entonces este adjetivo como mote primero y como apellido después. Retirose más tarde Fortín a la villa de Aguilar de Campoo -Palencia- de donde era natural, y desposó con María Bustamante, fundando casa solar en dicha villa. 

Tuvo descendencia en:  Sancho Aguado, quién casó con Marta de Argüello, siendo padres de Pedro Aguado, que pasó a Aguilar de Campoo. Allí casó con Isabel Fajardo, con quien tuvo a  Juan Aguado. De su enlace con Elvira Sánchez nació  Fernan Aguado, que casó en Valladolid con Antonia Roman, siendo padres de Antonio Aguado, que acompañó al Rey Carlos V en la Campaña de Flandes. Este apellido se extendió por toda Castilla, Asturias, Extremadura, País Vasco y Andalucía.

Los Aguado de Aguilar de Campo traen las que concedió Fernando III al caballero Fortén Sáez: En campo de plata, cinco fajas de azur ondeadas, surmontadas de una cabeza de moro con turbante blanco chorreando sangre por el cuello cortado. Bordura de oro con ocho aspas de gules. 

Antonio Aguado, descendiente de Fortén, fue autorizado por el Emperador Carlos I en reconocimiento a su valeroso caudillaje en las guerras de Flandes, a organizar sus armas en la forma siguiente: Escudo cuartelado, 1º y 4º con las armas de Don Fortén y 2º y 3º de plata, un castillo de gules. Bordura de oro con ocho aspas de gules. 

Los de Asturias y Andalucía traen: De plata, un árbol de sinople sobre ondas de agua de azur y plata y un lebrel blanco atado al tronco del árbol con una cadena de sable. 

También otros traen: De oro, un árbol de sinople sobre ondas de agua y entre las ramas, mostrando medio cuerpo fuera, una doncella vestida de azur, y empinado al tronco del árbol dos lobos de sable afrontados.

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