sábado, 20 de junio de 2026

LOS SABADOS POESIA : Al alimón. Autor : Pablo Mora.



 Pablo Mora es un escritor oriundo de Venezuela, nacido en el distrito de Santa Ana del Táchira en el año 1942. Se sintió tocado por las letras desde muy pequeño, y en su juventud se licenció en Letras, para luego ejercer como profesor de Literatura durante muchos años, incluso una vez jubilado. Como poeta, se ubica en el límite entre la estética surrealista y la poesía contemporánea, más dirigida a la actuación y enfocada a transmitir un mensaje cuyo significado pueda ser entendido de forma directa, tal y como el autor lo concibió. Entre sus lecturas favoritos se encuentran los simbolistas, siendo Rimbaud uno de los poetas por el cual se sintió más atraído.

Ha publicado principalmente poemarios y ensayos, por los que ha conseguido una gran popularidad en su tierra. Entre sus libros podemos mencionar "En Tiempo de Guerra", "De la noche insomne", "Insomnio terminal" y "Sombra Antigua". El poeta Lubio Cardozo expresó que Mora ofrece en cada nueva poesía un nuevo canto coral para el mundo, que se encuentra enriquecido con la belleza de su escritura y su profunda espiritualidad. A continuación se encuentran algunos de sus poemas, para conocer a este autor a través de sus propios versos; algunos de ellos son "Asombro al descubierto", "Epístola a Manuel Felipe Rugeles", "Nunca más huérfana" y "Iban y venían".



AL  ALIMÓN.


Mientras haya

en el mundo alguna puerta,

una gota en el alambre

o una lágrima en la estrella.


Mientras haya

alguna ventana abierta,

ojos que vuelven del sueño,

otra mañana que empieza.


Mientras haya

mar con olas trajineras,

trajinando en alegrías,

llevándolas o trayéndolas.


Mientras haya

un hombre asomado al tiempo,

en orfandad encendido,

alejándose y viniendo.


Mientras haya

lino para la hilandera,

árboles que se aventuren

y vientos para la vela.


Mientras haya

bosques que sueñen en árboles,

cielos en sueño hombrecitos

y amores en los amores.


Mientras haya

tanta fronda en la alameda,

tanto pájaro en las ramas,

tanto canto en la oropéndola.


Mientras haya

un colibrí mañanero,

un suspiro, un alarido,

un relámpago, un acecho.


Mientras haya

un mediodía que acepta

alegremente su sino

de ser la tarde que llega.


Mientras haya

un par de versos descalzos

tras una luna desnuda

al pie de un sol de venados.


Mientras haya

jazmines, claveles, rosas,

que se marchen al ocaso

y regresen a la aurora.


Mientras haya

polvo, barricada, fuego,

turpiales de medio luto

y soldados por el suelo.


Mientras haya

una mirada serena,

un día que se va yendo

y un recuerdo que se queda.


Mientras haya

celadas contra la muerte,

delfines surcando el mar

o un niño que el hambre lleve.


Mientras haya

lances, clarines, laureles,

timbales y clarinadas,

monteras sorteando muertes.


Mientras haya

pasos y pasos que dejan

tan seguros como en mármol

en la memoria sus huellas.


Mientras haya

trajes de luces, de seda,

jardines en las vocales

y gritos entre las piedras.


Mientras haya

amor, y amor que le quiera,

vida que pide más vida

o algún poema que vela.


Mientras haya

esperanzas y recuerdos,

alguien buscando imposibles,

enigmas bajo el misterio.


Mientras haya

en el mundo primavera,

una nube que se va

y un arrebol que se encienda.


Mientras haya

soles que al mundo lo alienten,

trajines para el ensueño

y amores para quien quiere.


Mientras haya

la querencia del poema,

unos versos que amanecen,

muchas palabras que esperan.


Mientras haya

un camino, una faena,

un mugido, una luciérnaga,

una palabra, una espera.


Mientras haya

memoria que le convenza

a esta tarde que se muere

de que nunca estará muerta.


Mientras haya

trasluces en las tinieblas,

claridades en secreto,

noches que lo son apenas.


Mientras haya

susurros por las estrellas,

atardecer que pregunta,

anochecer que contesta.


Mientras haya

tantas palabras que esperan,

invenciones, clareando,

amanecer de poema.


Mientras haya

alguien por la noche insomne,

siendo el insomne el delirio,

siendo la noche la insomne.


Mientras haya

alguien, diestro, toro, ruedo,

una capa, una muleta,

un capote, un burladero.


Mientras haya

un bramido, un rejoneo,

lidia, muletazo, vara,

algo nada más que siendo.


Mientras haya

ángeles que lleven cuernos,

volcanes, rayos, tormentas,

soles que afilen destellos.


Mientras haya

un camino para el tiempo,

una lumbre para el hombre,

una cuna para el viento.


Mientras haya

una brizna a todo ruedo,

una arena a sol y sombra,

un indulto en el pañuelo.


Mientras haya

sombras, sombras inventoras,

penumbras en las barreras

que hacen y deshacen formas.


Mientras haya

un Camborio, bien gitano,

juego de sombra y arena,

bajo una luna soñando.


Mientras haya

dos hacia el final a tientas,

dos de frente hacia la tumba,

dos hacia la muerte a ciegas.


Mientras haya

pena limpia, negra y sola,

hermana de sueño ajeno,

bajo el piafar de las horas.


Mientras haya

embestidas de la guerra,

lirio crecido en castigo,

madrugadas nazarenas.


Mientras haya

Albricias, Aldebaranes

y Arturos para elevar

Altaíres en los mares.


Mientras haya

al alimón en corridas,

al alimón con la noche,

al alimón con la vida.


Mientras haya

alguien nada más que yendo

al alimón, al quiebro, al cuarteo.


Mientras haya

lo que hubo ayer, lo que hay hoy

lo que venga.



Autor :  Pablo Mora.

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