Benavente Martínez, Jacinto. Madrid, 12.VIII.1866 – 14.VII.1954. Dramaturgo y renovador del teatro del siglo XX, Premio Nobel de Literatura en 1922.
Jacinto Benavente nació en 1866, en Madrid. Su padre era un prestigioso médico pediatra, Mariano Benavente, por o que se crió en un ambiente familiar culto que le permitió acceder tempranamente, por su educación a los autores franceses.
Inició los estudios de derecho en la Universidad Central de Madrid, pero, a la muerte de su padre en 1885, los abandonó para dedicarse a la literatura. Durante algún tiempo fue empresario de circo.
Sus viajes por Europa le permitieron captar la renovación teatral en el resto del Continente, y fueron la base para que pudiera realizar su mayor mérito que fue el de haber renovado el retórico teatro del siglo XIX español. En 1907, estrenó su obra más famosa: Los intereses creados. Tras su estreno en Madrid, la obra se representó en toda España y en los principales teatros de Hispanoamérica.
La comedia benaventina típica, costumbrista, moderna, incisiva, supone una reacción contra el talante melodramático desorbitado de la obra de Echegaray, y se decantará por un teatro burgués moderno en el que prime la naturalidad y la verosimilitud, y una fina ironía que permita la crítica sin lecciones morales.
El año 1916, la Real Academia Española, que ya lo había acogido en su docto seno, lo nombra Académico de honor. Ocupó un escaño en el Congreso de los diputados en 1918. Y en 1922, la Academia sueca le otorgó el Premio Nobel de Literatura, por lo que en 1924 recibió el título de hijo predilecto de Madrid concedido por su Ayuntamiento, y la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio.
En 1947 asumió, a título honorario, la presidencia de la Confederación Internacional de Sociedades de Autores y Compositores y la Medalla de Mérito en el Trabajo en 1950. Murió en 1954.
QUIEN RETIENE AL AMOR CUANDO SE ALEJA.
¡Quién retiene al amor cuando se aleja!
Tanto es mi amor, por todos mis amores,
que en el jardín de la existencia mía
a verlas marchitarse día a día
preferí siempre deshojar sus flores.
Cuanto más encendidos sus colores
mueran en su triunfante lozanía,
más triste que la muerte es la agonía
de un amor entre dudas y temores.
Triste fin de un amor, cuando engañoso
quiere fingir que a su pesar nos deja,
y más ofende, cuanto más piadoso.
¿Y qué logrará la importuna queja
del ofendido corazón celoso?
¡Quién retiene al amor , cuando se aleja!
Autor : Jacinto Brnavente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario