Los responsables de la institución animan a “seguir trabajando” con vistas al futuro para que vivir en Teruel “no sea una dificultad, sino una oportunidad”.
Las Cruces de San Jorge representan “lo mejor de Teruel”, y este miércoles les fueron entregadas a Antonio Jiménez cuyo “esfuerzo silencioso” y amor a su tierra han convertido Albarracín en un ejemplo de conservación del patrimonio, y a la Ruta del Tambor y Bombo, por su “ latido colectivo que une generaciones, pueblos y emociones”, según explicó el presidente de la Diputación de Teruel, Joaquín Juste, durante el acto. El evento se celebró este año en Albarracín y al mismo acudió un gran número de personas, entre los que estaban los diputados provinciales, amigos y familiares de los premiados y numerosos alcaldes de la provincia.
Las Cruces de San Jorge 2026 representan, en palabras del presidente provincial, “la excelencia” y han mostrado el camino para “sentir orgullo de lo que tennemos”, aseguró. Según Juste, “son un símbolo de esfuerzo silencioso y compromiso firme”, del que el gerente de la Fundación Santa María, Antonio Jiménez, es un gran ejemplo. Su trabajo constante, riguroso y apasionado ha logrado que Albarracín sea un referente cultural.
En palabras de Joaquín Juste, el gerente de la Fundación Santa María “ha sabido entender algo fundamental, que conservar no es mirar al pasado con nostalgia, sino proyectarlo hacia el futuro con inteligencia. Gracias a este trabajo, Albarracín no es solo un lugar de admirar, sino un espacio vivo, que forma, que inspira y que atrae talento. Ese es el verdadero valor de la cultura, generar oportunidades sin perder raíces”, apuntó el máximo responsable ante el numeroso público asistente.
El presidente recordó que Jiménez tuvo oportunidad de desarrollar su actividad profesional fuera, pero apostó por su pueblo, desde el que está enseñando no sólo a Teruel, sino al resto de España, “el camino de la excelencia” en cuestiones de patrimonio.
Redobles de futuro
En cuanto a la Ruta del Tambor y Bombo, Juste planteó que representa “la fuerza de lo compartido. Es tradición, sí, pero también es identidad, pertenencia y orgullo. Es la capacidad de mantener vivo lo que somos, de trasmitirlo a quienes vienen detrás, de abrirlo al mundo sin perder su esencia. En cada redoble hay historia, pero también hay futuro”.
Alabó la visibilidad que ha logrado el conjunto de la provincia gracias a la labor desarrollada desde 1970 por todos los cofrades y las personas que han estado al frente de la agrupación, desde Mariano Laborda, pasando por Javier González, Miguel Franco, y Segundo Bordonaba hasta Fernando Galve que la preside en la actualidad y que fue el encargado de recoger la cruz en nombre de los miles de tamborileros que cada año recuerdan al mundo que el Bajo Aragón histórico vive la Semana Santa con un latir comunitario, el de la percusión.
El encargado de abrir la gala fue el alcalde de Albarracín, Daniel Úbeda, quien agradeció que el acto se celebrara en su ciudad y reconoció la labor desarrollada por los premiados con la Cruz de San Jorge, especialmente hacia Antonio Jiménez, que lidera el equipo humano de la Fundación Santa María, “que ha conseguido recuperar el patrimonio y llenarlo de vida tantos y tantos días a lo largo del año”.
La ceremonia, conducida por los periodistas Asun Cuéllar y David López, vivió uno de los momentos más emotivos durante la entrega de placas a los trabajadores de la institución provincial que se han jubilado a lo largo del último año. Al acto asistieron Germán Sebastián Monforte, Luis San Juan, Miguel Sender, Marcial Catalán, María Teresa Fonte y Raúl Carlos Maicas , quien destacó en el breve discurso que pronunció tras recibir la placa la importancia de la “honestidad” y de que las empresas e instituciones valoren el capital humano que poseen.
Reivindicación
Juste fue el encargado de cerrar el acto y en su intervención, habló del “presupuesto récord” de 101 millones de los que más de 24 están dedicados a transferir a los Ayuntamientos, diez se destinarán a mejoras en las carreteras, cinco para caminos y uno para sondeos que garanticen el suministro de agua potable en todos los pueblos turolenses. Destacó que Teruel es “tierra de retos”, entre los que enumeró “la despoblación, la falta de oportunidades o la distancia”, que son “realidades que no podemos ignorar”, aseguró. A continuación, habló de las fortalezas que hay que impulsar, entre las que citó la “identidad”, la “resiliencia” y el “talento”.
El máximo responsable aprovechó su discurso para reivindicar de nuevo las infraestrucuras pendientes, como la construcción de la A-68, imprescindible para el desarrollo del Bajo Aragón; la A-40 uniendo Teruel con Cuenca o la A-25 de Monreal del campo hasta Alcolea del Pinar, o el eje Cantábrico-Mediterráneo. A la vez, se sumó a la exigencia para el Nudo Mudéjar y “ese plan de acompañamiento que permita que Andorra y todo el Bajo Aragón puedan tener una transición justa después del cierre de la térmica en 2020”, matizó.
La gala, realizada en la Iglesia Auditorio de Santa María, contó con la ambientación musical de la On Music Band y, en el momento previo a la entrega de la Cruz de San Jorge a la Ruta del Tambor y Bombo también se escucharon los tambores. El evento concluyó con la interpretación del Himno de Aragón, que cerró un acto en el que se reivindicó el orgullo de pertenencia a una tierra “que conoce bien el significado de la palabra lucha”, como destacaron los presentadores.
En este sentido, Juste sentenció que el compromiso de la institución provincial es “seguir trabajando para que vivir en Teruel no sea una dificultad, sino una oportunidad. Apostar por el equilibrio territorial, por los servicios públicos, por la cultura, por el empleo, en definitiva, por el futuro” de una provincia que “lo merece”.
José Luis López
El presidente de la Diputación de Teruel, Joaquín Juste, dedicó buena parte de su discurso con motivo del día del patrón, San Jorge, a elogiar la labor de los alcaldes de la provincia, sin cuyo “compromiso, Teruel no sería viable”, dijo, para añadir que ser alcalde “es un acto de generosidad constante”.
En esa loa al trabajo personal en favor del territorio tuvo un cariñoso recuerdo hacia el socialista José Luis López, que falleció hace apenas una semana, y que fue trabajador de la institución provincial, pero también diputado provincial, presidente de la Comarca Comunidad de Teruel y, durante varias legislaturas, alcalde de su pueblo, Cedrillas. “Este acto nos recuerda que una provincia no se construye solo con infraestructuras o presupuestos, sino con personas. Con personas que creen, que trabajan, que se implican”, matizó el presidente.
Juste nombró a los trabajadores que se han jubilado en el último año: “Gracias María Teresa, Germán, Raúl, Luis, Marcial y Miguel”, enumeró, para agradecerles que han dedicado gran parte de su vida a Teruel, “trabajando con sacrificio, esfuerzo, honestidad y profesionalidad para dar un servicio a los 236 municipios.
Y es que, como aseguró en su intervención, “esta tierra se sostiene con personas. Con quienes abren cada mañana un comercio en un pueblo pequeño. Con quienes cuidan a nuestros mayores, educan a nuestros hijos o mantienen vivas nuestras tradiciones. Con quienes decidieron quedarse…. y también con quienes, aunque estén lejos, nunca se han ido del todo de Teruel”, sentenció.
Fuente : Diario de Teruel .
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