DOMINGO DE RAMOS.
El pueblo que fue cautivo
y que tu poder libera
no deja palma en palmera
ni abunda en mejor olivo.
Viene con aire festivo
para enramar tus victorias,
y no te ha visto en su historia,
Rey de Israel, más cercano:
ni tu poder más a mano,
ni más humilde tu gloria.
¡Gloria, alabanza y honor!
Gritad: "¡Hosanna!", y haceos
como los niños hebreos
al paso del Redentor.
¡Gloria y honor
al que viene en el nombre del Señor!
Autor: José Luis Blanco Vega.
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