martes, 6 de enero de 2026

AQUELLA NOCHE MAGICA. Autora : Teresa Rubira Loren.

 



Me permito relatar una pequeña historia, en la que muchas personas se verán identificadas. Fue real, y sigue siendo real, cada año, desde entonces… ¡FELIZ NOCHE DE REYES!



AQUELLA NOCHE MÁGICA

Sería... por los sesenta (pues yo tenía seis años),
cuando vinieron a Híjar, de Oriente, los reyes Magos.

Era una noche muy fría, con los caminos nevados,
y la ilusión, que agrandaba, nuestros ojos estrellados.

De la mano de mis padres, y el corazón palpitando
aguardábamos, ansiosas, el momento tan soñado.

Llegaron majestuosos, ¡como había imaginado!

Pasaron por el Belén  (en los porches instalado).

Después de adorar al Niño, con fervor, arrodillados,
besaron su piececito, y los presentes dejaron.

Y allí, en el Ayuntamiento, donde el salón adornado,
los tres Reyes, complacientes, uno a uno, saludaron.

Cogida a la barandilla yo subía los peldaños,
y la emoción me envolvía como el abrigo de paño.

Y aquellas manos de anillos y guantes inmaculados,
nos dieron unas galletas con envoltorios dorados.

¡Tenía tanta vergüenza, que no me atreví a mirarlos!,
pero supe, que Melchor, traería mis regalos...

Volvimos a cada torre, como chiquillas, ¡saltando!,
y el ruego, de que la espera, no se hiciera gran calvario.

Y nos fuimos a la cama, muy prontico, tiritando,
con la bolsica del agua y el interior estallando.

Pero allá a la media noche… ¡¡unos camellos trotando!!

Cerré los ojos bien fuerte, apreté mucho las manos,
y me dormí, de repente, tras haberlos escuchado.

Cuando llegó la mañana, miré con miedo, despacio...
¡Hermana!, ¡despierta!, ¡pronto!, ¡que los Reyes han llegado!

Y allí, a los pies de la cama, apareció el escenario:
tres sillas grandes, y juntas, cubiertas con algo blanco...

Cada juguete, ¡qué listos!, estaba por duplicado:
dos carteras, dos plumieres, pinturas, gomas y lazos, 
¡Y dos muñecas peponas, con sus vestidos bordados!

Al escuchar el bullicio, los padres se levantaron,
y en el dintel de la puerta… ¡sorprendidos se quedaron!

                             ---------------

Ahora sé, con certeza, aunque han pasado los años,
que mis Magos, ¡los más grandes!, sonrieron, y gozaron.

Y cada Noche de Reyes, rememoro el escenario,
porque quiero hacerme niña, con la ilusión que crearon
aquellos padres, que ahora, desde cielo están mirando.



Autora :  Teresa Rubira Loren.

2 comentarios:

  1. Como siempre prima, nos haces recordar nuestros tiempos de joven, de niños.

    ResponderEliminar
  2. Qué bonito relato, y emocionante a la vez que nos hace recordar cuando éramos pequeñas,

    ResponderEliminar