miércoles, 22 de noviembre de 2017

LOS VIEJOS RITOS DE LA EPIFANÍA . El uniforme de Su Majestad entregado al Duque de Hijar . Autor : Francisco Casares .


España, como país católico y de tradiciones, ha celebrado siempre, con esplendor, la fiesta de la Epifanía. A través de los años, se mantuvieron ritos y costumbres Unos, oficiales y cortesanos, otros, populares. En aquéllos, la circunstancia se impuso, con cambios y con supresiones En los otros, se ha conservado el modo de celebración, sobre todo en lo que atañe a la gozosa celebración de la festividad de los Reyes Magos, con su sentido entrañable y familiar.

En Palacio, el 6 de enero, había Capilla pública. Consistía ésta en una ceremonia religiosa, a la que acudía la Corte con un espectacular desfile por las galerías del regio alcázar. Los guardias alabarderos, formaban en ellas, y de sus recios golpes con sus alabardas,al paso de las personas reales.

 En la comitiva figuraban, primero, los gentil hombres y las damas de la reina , después, los grandes de España; a continuación los jefes de las Casas Civil y Militar del Monarca; y finalmente, los infantes, precediendo a Sus Majestades, que cerraban el cortejo. Así, se trasladaban desde las habitaciones regias a la capilla palatina, en la que el obispo de Sión, prior de las Ordenes Militares, oficiaba la misa ritual.

Había capillas públicas en distintas fechas del año, en Semana Santa, en Navidades y otros dias señalados. Era, desde luego, la capilla palatina de la Epifanía, una de las más brillantes. En la solemnidad se incluía un rito que consistía en el privilegio de la Casa Ducal de Hijar, de que el rey regalase al titular, el uniforme que lucia en la ceremonia. Una vez terminada ésta, se trasladaba al Palacio de los Duques de Hijar , uno de los recientemente derribados en la Castellana para la transformación de Madrid, el citado uniforme, casi siempre militar, en un de las carrozas de la Casa Real.

Otra de las tradiciones que figura entre los mantenidos, a través
del tiempo, era el de la visita castrense a los generales del Ejército, de más edad. Todos, naturalmente, ya retirados, viejos soldados, de noventa o más años, que eran cumplimentados, en sus hogares, por sus compañeros de armas que, con otros actos, conmemoraban, de ese modo, la Pascua Militar.

La costumbre perdura y este año se ha llevado a cabo la visita. Como dato curioso, se ha consignado el de que la suma de los años que tienen los generales a los que se ha rendido homenaje, pasa de mil y pico.

En el aspecto popular, ha seguido, igualmente, el rito. Se celebró la cabalgata que organiza cada año el Ayuntamiento. Esta vez, más vistosa, de mayor empaque, con numeroso séquito para cada uno de los Magos. Por iniciativa de una emisora madrileña, hubo también visita de Melchor, Gaspar y Baltasar, a algunos pueblos de la provincia Como es tradición, los padres de familia prestaron su colaboración a la generosidad de los reyes orientales y en los almacenes y bazares,
a pesar de haberse iniciado la famosa (cuesta de enero ), se ha registrado una inusitada animación y se ha hecho un buen negocio.

Los viejos ritos cambian. Algunos, desaparecen. Otros, en suma, siguen como este que les hemos contado. Existen otros como el de los típicos roscones, aunque ya no quepa aquella sorpresa de una moneda de oro ni siquiera de plata, porque las cien pesetas recién acuñadas, han desaparecido casi por completó. Y las pocas que llegan a manos de los madrileños, no siguen circulando. Se guardan como un amuleto.


Autor : Francisco Casares.
( Año 1967 )

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