viernes, 7 de julio de 2017

TENGO UNA HISTORIA QUE CONTAR : En el año 1938 me explotó una bomba, y me atendierón los medicos Luis Monzón y Roman Espinosa. Autor : Manuel Pastor Turón.



Seguidamente les voy a contar una historia, cuya fecha recuerdo perfectamente, sucedio el 6 de mayo del año 1938.  En esas fechas habian abandonado el pueblo el ejercito republicano, y los niños ibamos a jugar con la munición que habian dejado en el tunel existente en el Cabezo del Carmen.

Desde arriba tirabamos a la bocamina, todas las municiones que habian dejado en todas las galerias del tunel. El dia 6 de mayo, estando jugando con mis amigos, le dije a mi amigo José María Beltran " mira que cuerda lleva esta granada ", estire de ella, lo cual produjo una gran explosión, que me ocasiono multiples heridas en todo el cuerpo.


Mis amigos llamarón inmediatamente a un taxi, para que vinieran a buscarme, me llevaron al Bar el Club , donde me atendio el medico Don Roman Espinosa , que me puso vendas practicamente en todo el cuerpo.  Enseguida Don Roman, llamo inmediatamente al otro medico de la localidad a Don Luis Monzón, los cuales decidieron, que en la cabina de un camión me llevaran al Hospital Provincial de Zaragoza, donde en todo momento hasta Zaragoza me acompaño Don Luis Monzón.


En agradecimiento de aquellos medicos, quiero comentar alguna cosa de ellos, que quizas muchos hijaranos desconocen.  Don Luis Monzón vivia en lo que hoy es la vivienda de la oficina del butano en la Calle Santa Rosa, y en invierno se desplazaba a visitar a los enfermos con una capa.  Tenia una tartana que aparcaba en la Cuesta de la Abadía, y le gustaba mucho la poesia .


Don Roman Espinosa, vivia en la Calle Santa Ana, era muy agradable, bromista y corpulento y en invierno ibamos a su casa para aprender el toque de la bandurría, el laud, la guitarra, etc... entre otras personas asistian a aquellas clases Modesto Lerin , El Pelin, Mariano Gareta, El Santiago El Anacleto, el Tío Manolico El Barbero. ¡ Que grandes recuerdos de estos medicos !



Relato de " El Manolico , El Fotro ".

3 comentarios:

Francisco Sorribas Monzón dijo...

La historia de la bomba, como una más de tus travesuras infantiles, se la oía contar a mis padres. Pido a Dios que te de más larga vida, para que sigas ilustrándonos con historias de esa época, a los que (aunque ya somos mayores), tenemos menos años que tú. Un abrazo muy fuerte, Manolico.

Teresa Rubira dijo...

¡Qué tesoro tenemos contigo, Manolico! Gracias una vez más.

raquel dijo...

Qué la vida le conceda muchos años más de lucidez y bienestar.. para poder seguir narrando en primera persona la historia de nuestr pueblo. Reciba toda mi admiración.