miércoles, 3 de mayo de 2017

EL TRIANGULO . Autor : Diego Lasala Gerique.


Triangulo formado en mi niñez entre Hijar, Belchite y Quinto de Ebro.  Mi padre defensor del débil, admiraba al poderoso honrado, desengañado de los politicos, no era partidario ( igual que yo ) de repartir lo que tenia otro, por lo tanto lo de él.  Heroe en su servicio militar, que los mandos ignoraron su acto heroico en el que expuso su vida, en bien de España y del ejercito español.

Viviamos muy felices, mi padre, mi madre, mi hermana y yo, hasta que llego la " glo-riosa cruzada española ", que a los poderosos y esbirros de estos les dio la contienda a su favor ¿ Ques es una cruzada ? en España una revolución, en los paises paganos y no cristianos en la antiguedad era someterlos a una barbarie que ellos no deseaban, asi es , la historia a favor del vencedor.

Mi padre por auxilio a la rebelión ¿ rebelión ? fue encarcelado, primeramente juzgado por un tribunal militar fue absuelto, los miserables de la junta hijarana bajo el yugo del poderoso del regimen, como siempre mienten, lo vuelven a juzgar y para que estos esten conformes lo condenan a seis años y un dia por auxilio a la rebelión, por que no a la revolución, carceles, campos de concentración, destierros lejanos y cercanos del pueblo, es la miseria de la guerra, gane quien gana o pierda.

Mi padre encarcelado por auxilio a la rebelión, no por auxilio a la sublevación, nuestra vivienda por la aviación nacional destruida, el negocio de la carniceria perdido, mi madre un esqueleto viviente, comprando verduras, animales y huevos para su posterior venta de torre en torre, para sacarnos adelante a mi hermana Presentaciçon y a mi y ayudar a mi padre en todo lo que pudo.  Salimos adelante, no pisamos el auxilio social ni una sola vez.

Mi hermana dos años mayor que yo, iba al colegio, mi edad era del parbulario que entonces no habia en Hijar, hasta que empezaron a darlo en la casa del cura parroco , solo no estaba en casa, en mi niñez el espiritu me hacia recorrer el pueblo en soledad, soledad que de mayor siempre me ha gustado.  Soledad que de niño fue siempre mia, pasados los años mis amigos eramos de los cruzados yo no lo era ¨Que ocurria con esto ?, lo que ellos rompian y destruian yo era su escudo, era el escudo de la derecha, hoy no lo soy, pero el odio hijarano me persigue por doquier.

Llego el dia de hacer la " primera comunión ", los niños de nuestra edad, llamaron a nuestra madre, si no comulgabamos no nos admitirian en el colegio, mi madre una esclava se opuso, les dijo que no comulgariamos si no era con su padre, consigió se hiciera lo que ella y su voluntad querian.

De Hijar a Belchite, fuimos en carro con descanso en Lecera, mi madre este viaje lo hizo muchas veces andando por caminos polvorientos, en Lecera y en Belchite teniamos conocidos que nos acogieron.  Llegada a Belchite visita al convento de las monjas, nos recibieron en grupo, amables y cariñosas, nos obsequiaron a mi hermana y a mi con un bonito escapulario.

Dia de la comunión, la iglesia llena de feligreses, las monjas cantaron como los angeles, decia la gente no habian visto cantar con la dulzura que lo hicieron ese dia.  Como quiso y anhelaba mi madre en una iglesia del viejo Belchite, hicimos la primera comunión, Presentación y yo acompañados de mi padre y de mi madre en el viejo Belchite, detras tuvimos una pareja de guardaespaldas, no que me equivoco, de dos pistoleros con las manos en las pistolas.  Terminada la misa, se acercó a nosotros la mujer del director del campamento, le dio un beso a mi hermana y otro a mi acompañado de un billete de veinticinco pesetas, para los dos, era muy usual de darles dinero a los comulgantes, pero no tanta cantidad.


Autor :  Diego Lasala Gerique.

2 comentarios:

El Calandino dijo...

Recordando la infancia de aquellos años, Diego siempre sera un recordatorio para aquellos que, no la vivimos, para luchar todos y decir no a las guerras y odios.

Teresa Rubira dijo...

Me uno a ese NO a las guerras y a los odios...