jueves, 27 de abril de 2017

HIJAR, UNOS RECUERDOS BREVES DEL COLEGIO DE SAN VICENTE DE PAUL .


En el colegio de San Vicente de Paul, habia seis balcones en la primera planta, y otros seis en la planta superior, donde estaban las aulas y las habitaciones de las monjas.

Durante muchos años, el Colegio de San Vicente de Paul, organizaba tunas femeninas, donde las niñas y adolescentes, iban con su bandurria y sus capas, que recorrian las calles, salian en carrozas, y participaban en los teatros que se hacian los domingos, en un escenario que habia en la planta calle, en la aula que impartia clase Sor Dolores.


La puerta al colegio era pequeña, y estaba situada muy cerca de la Iglesia de San Valero.  Mas arriba se situaba la entrada principal del convento, con un amplio patio y unas grandes puertas.  Cuando tocabas el picaporte o el timbre, para hablar con alguna monja, durante muchos años, siempre estaba Ventura, que ayudaba a las monjas en todo lo que podia, era como una dama de llaves del convento.

Muchas veces cuando paseabas por la calle, se oia el sonido de un piano, que procedia de una de sus ventanas, eran las clases que impartia Sor Maria Siches.

En el recreo de este colegio, posiblemente se colocaran las primeras canastas de baloncesto que se instalaron en el pueblo, recordamos que las canastas estaban situadas bastante altas.

Este colegio tenia una capilla privada para las oraciones de las monjas, seguramente todas las estudiantes que pasaron por sus aulas la recuerden, porque era uno de los lugares más emblematicos del inmueble.

En la parte trasera, colindando con el recreo, habia una gran terraza, que estaba siempre llena de bonitas macetas que cuidaban las monjas.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Nuestras queridas monjas que gran educación procesavan.

Anónimo dijo...

Los dormitorios de las monjas estaban en la primera planta y correspondían a los dos primeros balcones... empezando por arriba... es decir, en la parte más alta de la calle.

Teresa Rubira dijo...

¡Ay qué tiempos más entrañables! Un precioso edificio. Yo animaría desde aquí a que se manifestaran las personas que tienen recuerdos de ese colegio para que los disfrutáramos todos.

M. Carmen dijo...

Y esas labores, aún recuerdo la sala donde nos enseñaban ha hacer cruceta, y las procesiones en el recreo durante mayo con las flores que nos daban en casa, cuántos recuerdos