lunes, 2 de enero de 2017

EN EL AÑO NUEVO, REVISAMOS EL CALENDARIO . ( II Parte y última. ) Autor : Enrique Garralaga Robres.

El calendario juliano, instaurado en el 46 a.de C., aún estaba en vigor en el 1582 d. de C. Pero entonces la técnica astronómica había progresado mucho, y se había conseguido averiguar que la duración del año no es exactamente de 365 días y 6 horas, sino algo menor: 365 días, 5 horas, 48 minutos y 46 segundos. 

Por lo tanto, para que el calendario oficial vaya acompasado con el tiempo real, no hay que añadir 6 horas cada año (o sea, un día cada 4 años) sino un poco menos.

Esta pequeña diferencia es insignificante, incluso para un periodo de algunos siglos. Pero se había ido acumulando a lo largo de los 1.628 años de vigencia del calendario juliano, y ya había ocasionado un desfase de 10 días entre el calendario oficial y el tiempo real. Esta vez, el Imperio Romano ya hacía más de mil años que se había extinguido, y fue el Papa de Roma, Gregorio XIII, quien promovió la necesaria reforma, que naturalmente, se llamó “Reforma Gregoriana”, y el calendario resultante, “Calendario Gregoriano”, que es el que usamos hoy.

El principal responsable de la reforma gregoriana fue el matemático jesuita alemán Christophorus Clavius, que recomendó al Papa lo siguiente:

1º.- Acompasar el calendario oficial al tiempo real. Para ello, el día siguiente al jueves, 4 de octubre de 1582, fue el viernes 15 de octubre de 1582. Aquel mes tuvo 10 días menos de lo habitual. Santa Teresa de Jesús murió el 4 de octubre de 1582, y fue enterrada el 15 de octubre de ese año.

2.- En principio, serán bisiestos todos los años múltiplos de 4. Pero no lo serán los que acaben en 00, a excepción de los que sean divisibles por 400. Concretamente: 1600 fue bisiesto, pero no 1700, 1800, 1900. Sí fue bisiesto el año 2000, y no lo será el 2100, etc.

Los países católicos aceptaron el calendario gregoriano inmediatamente. Los países protestantes eran reacios al principio, a causa de la entonces reciente ruptura con la Iglesia Católica, pero acabaron aceptándolo algunos años después, sobre todo porque se convencieron de que manteniendo el calendario juliano, el desajuste con el tiempo real no podía sino empeorar.

A principios del siglo XX, la Iglesia Ortodoxa era la única Iglesia Cristiana que aún no lo había aceptado, y en la Rusia zarista se regían todavía por el calendario juliano. Es famosa la anécdota de que el aniversario de  la Revolución Comunista “de octubre de 1917” se celebraba siempre a principios de nuestro mes de noviembre, porque las nuevas autoridades soviéticas adoptaron el calendario gregoriano inmediatamente después de alcanzar el poder. También se adoptó en China en 1929, y su uso es hoy prácticamente universal, aunque en algunos países convive con otros calendarios locales, para preservar ciertas tradiciones.

Hoy en día, la precisión de nuestro instrumental astronómico es casi increíble. Y se ha mejorado tanto la determinación de la duración del año, que se sabe que el calendario gregoriano tampoco es absolutamente exacto, y que debe producir un error de 1 día cuando hayan transcurrido los próximos 3.300 años. Pero eso no ocurrirá, porque para evitarlo, ya se están tomando medidas. Al final de 2016 se ha añadido un segundo a la duración de dicho año.

Ahora comentaremos algunos detalles más sobre el calendario gregoriano: la semana de 7 días fue instaurada por el Emperador romano Constantino I el Grande, en el año 321 d. de C. Los nombres de sus días recuerdan los de todos  los astros visibles a simple vista (naturalmente, entonces no había telescopios), sin contar las estrellas: Lunes (La Luna), Martes (Marte), Miércoles (Mercurio), Jueves (Júpiter), Viernes (Venus), Sábado (Saturno), Domingo (el Sol). El día sagrado para los cristianos es el Domingo, para los judíos el Sábado, y para los musulmanes, el Viernes.

La Semana Santa procede de la “apropiación” que hizo la Iglesia Cristiana de una festividad que era muy antigua: la del comienzo de la primavera. Tenía lugar la primera semana de luna llena después del comienzo de la primavera (después del 21 de marzo). Actualmente, se celebra nuestra Semana Santa en esas mismas fechas, pero habiendo sustituido la celebración de llegada de la primavera por la conmemoración de la pasión y muerte de Cristo.

La festividad de la Navidad tiene el mismo origen. En principio, era una celebración anterior al cristianismo, la del comienzo del invierno, época en la que el trabajo en el campo ya no es tan agobiante. La Iglesia Cristiana la “reemplazó” por la conmemoración del nacimiento de Jesús. Pero no hay ni una sola evidencia histórica, ni una prueba arqueológica, ni ningún documento que demuestre que Jesús nació el 25 de diciembre. Sencillamente, no se sabe en qué día nació. 

Pero la tradición pesa mucho, y se nos hace difícil (a mí, al menos) no asociar mentalmente el 25 de diciembre al Belén, los villancicos, etc.
La fiesta de los Reyes Magos, el 6 de enero, es una celebración exclusivamente española y de varios países de Hispanoamérica. En todos los demás países occidentales, las celebraciones navideñas van solamente de Nochebuena a Año Nuevo. Quizá sea esa una de las razones por las que se va perdiendo la costumbre (que muchos recordamos con agrado) de que sean los Reyes Magos quienes traigan juguetes a los niños.

No es muy conocido entre nosotros el hecho de que a los niños holandeses les trae juguetes San Nicolás (Sinterklaas en su idioma) el 5 de diciembre. Su imagen es la de un venerable anciano que viene cargado de regalos …desde la lejana España. 

Acabada esta breve historia de nuestro calendario, les deseamos un
FELIZ AÑO 2017 DE LA ERA CRISTIANA, QUE TAMBIÉN ES EL AÑO 1438 DEL CALENDARIO MUSULMÁN, Y EL AÑO CHINO 2017 DEL GALLO DE FUEGO ROJO.


Autor :   Enrique  Garralaga Robres.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy interesante Enrique continua asi majo...

Anónimo dijo...

TREMENDO DOSSIER

jOSE dijo...

Interesante, pero permiteme que te haga alguna precisión.
1ª La diferencia de dias del calendario juliano al gregoniano, no son 10 dias como tú dices, sino 13. Así,los que actualmente se rigen por el calendario juliano, celebran la navidad el 7 de enero -de nuesto calendario, por llamar de alguna manera al gregoriano-. Es la fecha en la que la celebro yo con mis fieles orientales.
2ª "A principios del s.XX la Iglesia Ortodoxa era la unica que no lo habia aceptado..."¿Que iglesia ordodoxa?Que iglesia ortodoxa? La iglesia ortodoxa no es una unica como la catolica. Cada iglesia sui iurios mantiene su independencia, con patriarcas propios. Es cierto que la mayoria de las iglesias ortodoxas (en plural)se rigen por el calendario juliano, pero tambien es cierto que hay iglesias ortodoxas (tambien en plural) que adoptaron el calendario gregoriano.
3º Hablas de la Semana Santa como de "apropiacion" de la cristiandad de una fiesta aantigua de la primavera. Nada de eso. La celebracion de la Semana Santa es la culminacion de la fiesta de pascua judia, coindiendo con la fecha de la resurrecion. La resurrecion acontecio el domingo despues de pascua -que era en sabado- y como la pascua no es fiesta fija, sino que esta marcada por el calendario lunar por eso la semana santa se hace coincidir con la gran fiesta de pascua.
4º Algo parecidoa respecto a la navidad. La navidad no es la cristianizacion del solsticio de invierno. Desde los inicios de la cristiandad los cristianos celebraron el nacimiento de Cristo el 25 de diciembre. Puestos a "cristianizar" hubiesen mantenido la fecha que es es torno al 21 de diciembre.
Seria muy largo de explicar
Perdona estas objecciones, pero me parecen interesantes.

Enrique Garralaga Robres dijo...

Enrique Garralaga responde a JOSE:
Gracias por leer atentamente lo que yo escribí sobre el origen del calendario. Gracias también por tus precisiones; un blog está precisamente para eso. Te respondo:
- Con respecto al 1º comentario, yo lo único que escribí es que EN EL AÑO 1582 la diferencia entre el calendario juliano y el gregoriano ERA DE 10 DÍAS. Por no extenderme demasiado, y por ser evidente, no añadí que desde entonces dicha diferencia ya ha aumentado hasta los 13 días actuales, como tú bien indicas, y que seguirá aumentando en el futuro.
- Con respecto al 2º comentario, es cierto que en lugar de decir “La Iglesia Ortodoxa”, debí haber precisado “Las Iglesias Ortodoxas”. Pero no es menos cierto lo que yo allí afirmaba, o sea, que a principios del siglo XX ninguna Iglesia Ortodoxa había aceptado aún el calendario gregoriano.
- Con respecto al 3º comentario, esta es mi opinión, que no pocos comparten: Hasta el siglo IV d. C. la religión oficial y dominante en Roma era la pagana, y la perseguida, el cristianismo. En este siglo, y sobre todo a partir del año 380 (en el que Teodosio I declaró como única religión válida la cristiana) la situación fue exactamente al revés: la religión pagana se convirtió en la perseguida, y la cristiana en la religión oficial. En consecuencia, las celebraciones paganas de la primavera, las Bacanales, fueron prohibidas, y se empezó a celebrar la Semana Santa, que se había instaurado en el concilio de Nicea (325 d.C.). Creo por tanto, que no es ninguna exageración afirmar que la Iglesia Cristiana “se apropió” de la celebración pagana del inicio de la primavera..
- Con respecto a tu 4º comentario, sucedió lo mismo con la Navidad. A partir del siglo IV d. C. cesaron de celebrarse las fiestas paganas del comienzo del invierno, y se comenzó a celebrar la Navidad cristiana, para lo que hubo que inventarse que Jesús nació el 25 de diciembre. Ni entonces ni ahora se sabe en qué fecha nació realmente.
A pesar de mis anteriores comentarios, deseo manifestar mi más absoluto respeto por todas las celebraciones cristianas, de cualquier confesión. Pero debe respetarse siempre la verdad histórica. En todo caso, todo esto es opinable, y nadie puede reclamar para sí la verdad absoluta.
Te agradezco, JOSE, tus comentarios, y quedo a tu disposición. Aprovecho la ocasión para dar las gracias también a todos los demás lectores que han tenido la amabilidad de añadir sus comentarios. UN SALUDO PARA TODOS.

Enrique Garralaga dijo...

Enrique Garralaga responde a JOSE:
Gracias por leer atentamente lo que yo escribí sobre el origen del calendario. Gracias también por tus precisiones; un blog está precisamente para eso. Te respondo:
- Con respecto al 1º comentario, yo lo único que escribí es que EN EL AÑO 1582 la diferencia entre el calendario juliano y el gregoriano ERA DE 10 DÍAS. Por no extenderme demasiado, y por ser evidente, no añadí que desde entonces dicha diferencia ya ha aumentado hasta los 13 días actuales, como tú bien indicas, y que seguirá aumentando en el futuro.
- Con respecto al 2º comentario, es cierto que en lugar de decir “La Iglesia Ortodoxa”, debí haber precisado “Las Iglesias Ortodoxas”. Pero no es menos cierto lo que yo allí afirmaba, o sea, que a principios del siglo XX ninguna Iglesia Ortodoxa había aceptado aún el calendario gregoriano.
- Con respecto al 3º comentario, esta es mi opinión, que no pocos comparten: Hasta el siglo IV d. C. la religión oficial y dominante en Roma era la pagana, y la perseguida, el cristianismo. En este siglo, y sobre todo a partir del año 380 (en el que Teodosio I declaró como única religión válida la cristiana) la situación fue exactamente al revés: la religión pagana se convirtió en la perseguida, y la cristiana en la religión oficial. En consecuencia, las celebraciones paganas de la primavera, las Bacanales, fueron prohibidas, y se empezó a celebrar la Semana Santa, que se había instaurado en el concilio de Nicea (325 d.C.). Creo por tanto, que no es ninguna exageración afirmar que la Iglesia Cristiana “se apropió” de la celebración pagana del inicio de la primavera..
- Con respecto a tu 4º comentario, sucedió lo mismo con la Navidad. A partir del siglo IV d. C. cesaron de celebrarse las fiestas paganas del comienzo del invierno, y se comenzó a celebrar la Navidad cristiana, para lo que hubo que inventarse que Jesús nació el 25 de diciembre. Ni entonces ni ahora se sabe en qué fecha nació realmente.
A pesar de mis anteriores comentarios, deseo manifestar mi más absoluto respeto por todas las celebraciones cristianas, de cualquier confesión. Pero debe respetarse siempre la verdad histórica. En todo caso, todo esto es opinable, y nadie puede reclamar para sí la verdad absoluta.
Te agradezco, JOSE, tus comentarios, y quedo a tu disposición. Aprovecho la ocasión para dar las gracias también a todos los demás lectores que han tenido la amabilidad de añadir sus comentarios. UN SALUDO PARA TODOS.

Anónimo dijo...

Aportaciones muy interesantes de ambos que nos llegan desde el lejano y cercano mundo ortodoxo hasta la réplica que nos aporta más información bien documentada.
Sería un auténtico placer que hubiera más aportaciones de ambos.
Gracias .

Anónimo dijo...


Muy interesante.